En
ésta llamada “era de la información”, todos tenemos la posibilidad de acceder a
internet y buscar en ella todo lo que se nos pueda ocurrir. Las empresas,
organizaciones, agrupaciones, gobiernos y personas, entre otras, generan contenido
de su competencia que son de “dominio público” en la red y están disponibles
para todos los usuarios que busquen dichos contenidos. En cuanto a la
información personal que cada usuario puede publicar y poner a disposición de
la internet, ésta es compartida fácilmente a través de las “redes sociales”, provenientes
de lo que se conoce como la“web 2.0”. El uso de las redes sociales ha tenido un
aumento significativo en los últimos años, lo que conlleva a la generación de
más contenido disponible en internet. Muy pocas veces nos detenemos frente al
avance tecnológico a preguntarnos “¿por qué debemos adquirir y adoptar esta
nueva tecnología a nuestras vidas?”; “¿hay algo de lo cual yo deba estar
debidamente informado respecto a esta nueva tecnología?”. Somos consumidores de
todos los avances tecnológicos en todos los campos imaginados, sin hacer
preguntas y limitándonos sólo a dar paso a todo lo nuevo. Esto sucede con las
redes sociales. Creamos un perfil personal en alguna de las redes sociales más
populares y nos sentimos contentos de poder disfrutar con el mundo las
vivencias de cada uno y al mismo tiempo poder informarnos de las vivencias de
otros individuos, conocidos o no. No nos preocupa cuestionar el uso que se le
da a las redes sociales; si no somos capaces de leer los “términos y
condiciones de uso” de una red social en este caso, definitivamente nada nos
preocupa. Por eso somos capaces de compartir más de lo que se puede considerar
apropiado, pues nadie nos ha enseñado a filtrar los contenidos que cada uno
publica en una cuenta de alguna de las redes sociales. Nos quedamos con la
utilidad de estas herramientas de comunicación dentro de la internet, la
posibilidad de estar en contacto con más personas y de tener un espacio dentro
de la red y de estar al día con los acontecimientos noticiosos de toda índole,
entre otras, sin atribuirle a la
participación en una red social algún componente negativo o que no nos
beneficie.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Vida Digital: la tecnología en el centro de lo cotidiano.
Ciertamente
los avances tecnológicos en artículos de uso doméstico y personal han dado
lugar a lo que el autor del ensayo “Vida Digital: la tecnología en el centro de
lo cotidiano” denomina cementerio, el
rincón o simplemente el espacio que se le ha dado dentro de nuestros hogares a
todos aquellos artefactos que ya no se usan, principalmente por el hecho de que
han sido reemplazados por otros que satisfacen una misma necesidad, pero con
una nueva tecnología implementada. El avance tecnológico establece estándares
que nosotros no podemos ignorar. Aunque no necesitamos adquirir por ejemplo una
“tablet PC”, es la tecnología que se está transando en el mercado y que toma un
valor que le asignamos por el hecho de ser una tecnología atractiva de última
generación y que nos puede llegar a hacer la vida más fácil o simple. El cambio
es natural y constante. Sabemos que nada es eterno… hasta el conocimiento.
Vivimos de una forma distinta a la que se solía vivir hace 4 o 6 años atrás e,
incluso, el autor del ensayo se atreve a sentenciar que “los cambios en la vida
cotidiana están creando una forma de vida diaria distinta”. Y la “niña símbolo”
que es la base de muchas de las transformaciones que hemos vivido en los
últimos años en términos tecnológicos y de comunicación es la Internet. La
Internet que de pronto no podemos definir con palabras pero que está ahí, que existe
y a la que día a día estamos conectados para satisfacer nuestras necesidades de
comunicación con el mundo, con lo que sucede más allá de nuestros límites
físicos naturales. Internet también se ha ido transformando y nuestro uso de
ella ha ido evolucionando y, a la vez, algunos de sus usuarios por medio de ésta
misma, han creado situaciones hostiles para impactar de manera negativa la
experiencia digital de otros usuarios de la internet, como los virus y los
contenidos basura o “spam”. En la “vida real” estamos expuestos a situaciones
adversas, como accidentes, enfermedades, entre otras, y de la misma manera,
nuestra “vida digital” o de internet, se asemeja a la vida real ya que también se
pueden experimentar situaciones adversas tan similares a las que mencioné
anteriormente… incluso es posible que seamos víctimas de un robo, de una
estafa. La vida digital se parece cada vez más a la “vida real”; sabiendo lo
que en el dia a dia podemos vivir, se puede lograr una buena experiencia de
navegación y de interacción en internet, considerando que cada vez la vida
digital se vuelve más y más cotidiana.
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